Segundas Oportunidades

Por: Manuel Suárez

La segundas oportunidades no son fáciles, son algo en lo que todos los románticos creemos y nos aferramos a ellas, pero no son cosa de todos los días y mucho menos en el deporte.

Les voy a contar la historia de un joven perteneciente a una minoría social, de una familia disfuncional sin padre y con madre drogadicta, un muchacho que fue criado en su totalidad por su abuela en las más ínfimas condiciones.

Esté joven fue destacando al paso de los años en el deporte hasta lograr conseguir una beca en una de las universidades más prestigiosas de Estados Unidos y de ahí emigrar al profesionalismo, este hombre inmediatamente se volvió una sensación portadas de revistas, juegos, cereales, un contrato por más de 100 millones de dólares, un ídolo a nivel mundial, que más decir este cuate era un fuera de serie.

Esté “SUPERHÉROE” endiosado por todo el mundo cometió un error, hospiciar pelea de perros (el mismo confesó que mataba al perro perdedor), de repente la nube en la que este hombre vivía se desplomo fue a dar a la cárcel, perdió los patrocinios, le rescindieron su contrato y fue despreciado y odiado por todos aquellos que algún día lo alabaron, su carrera estaba acabada.

Al salir de la cárcel y encontrarse sin contrato, dinero, amigos y el repudió de toda la sociedad se tuvo que declarar en bancarrota, parecía que la sociedad no solo se había conformado con entambarlo sino que ahora lo querían destrozar y lo lograron, por un momento lograron arrancarle el alma a uno de los más grandes atletas de nuestro tiempo, alguien que revoluciono su deporte.

Ese hombre logro regresar el año pasado al deporte que tanto ama, sin patrocinios, ni contrato millonario, regresaba a la liga solo con su amor propio y corazón a demostrar que nadie le iba a poder arrancar jamás el alma y que venía a demostrar que el era mucho más que una sociedad de doble moral (eso si aborten, pero como van a matar a un perro; son chingaderas).

Al comenzar la temporada de éste año el titular en su posición se lesiona, dándole una nueva oportunidad al otrora estrella, quién se aferra a su recobrada titularidad para ya nunca más volverla a soltar. A éste hombre se le ve jugar ya no por dinero, patrocinios, mujeres y todo lo demás, se le ve el amor propio, el corazón y el coraje en cada pase que envía en cada yarda que gana, es un tipo nuevo una nueva especie de superhéroe,
juega no solo por jugar, juega por respeto y sobretodo juega por hambre y cuando un hombre está en esa posición se vuelve letal.

Ayer, tu MICHAEL VICK diste una de las demostraciones más impresionantes que yo he visto en mi vida y éste humilde servidor te agradece por demostrarnos que las segundas oportunidades existen, pero que solo les llegan a aquellos dispuestos a dejar el alma por conseguirlas. De corazón, gracias.

Un Ingenuo Soñador

Por: Michel Richaud

Soñar no cuesta nada. Para este amigo y servidor ese dicho hoy es más cierto que nunca. Estoy seguro que más de uno se sentirá como yo.

Cuando las cosas se ven tan lejanas e improbables, lo más fácil sería tirar toalla y/o esperar un milagrito. Esto aplica para muchas situaciones en la vida. Mucho más de las que creen. Yo prefiero luchar y no tirar toalla. Si bien es cierto que ante la adversidad a veces es mejor ir haciéndose a la idea de que las cosas no van a funcionar, para que cuando llegue el golpe final este no sea tan fuerte, yo prefiero arriesgarme. Porque la satisfacción de luchar y alcanzar algo que en verdad quieres siempre será mucho mayor que si simplemente te llega por un milagrito. Es una cuestión pasional.

En este caso, siendo El Pasional un espacio deportivo, enfocaré el artículo a esto, por supuesto, este tema aplica para muchas situaciones en la vida. Aunque cada una con sus dimensiones, proporciones y sus formas. No nos confundamos.

Los Vaqueros de Dallas, el equipo más popular de la NFL, empezaron esta temporada siendo favoritos a llegar al Super Bowl en su casa. Hoy tristemente para sus fanáticos, tienen un record de 1-6. Sin victorias en casa.

Virtual y realísticamente ya están eliminados. Tony Romo fuera probablemente el resto de la temporada, el equipo es un ejemplo de indisciplina, el entrenador no transmite liderazgo ni confianza. La defensa es un desastre. Tienen enfrente el calendario más difícil de toda la NFL, incluidas visitas a Green Bay, Indianapolis y Nueva York.

Matemática y pasionalmente aun no están eliminados. En la Conferencia Nacional un equipo que acabe con 10-6 o inclusive 9-7 puede aspirar a Playoffs. De eso me agarro y no lo suelto. A eso deberían aferrarse los verdaderos aficionados a los Vaqueros. Como mencionaba antes, a lo mejor es más fácil hacerse a la idea del fracaso, para que en caso de que se confirme, el golpe sea más livianito.

Obviamente no puedo ir al campo de entrenamiento de Dallas y gritarles, incentivarles y hasta amenazarles. Lo que si puedo hacer es apoyarlos, verlos, y mandar la mejor de las vibras. En este caso mi lucha esta limitada, en otros es diferente.

Después del Sunday Night contra Green Bay tendremos una idea más clara de que tanto vale la pena este sufrimiento… pero mientras, soy un ingenuo soñador.